Entrevista: PACO MARÍN

"Cuanto más tiempo llevo en este oficio más miedo tengo"

Paco Marin - portada patio

Mi invitado de hoy se estrenó hace 28 años en el mundo del audiovisual con la película «Eso» de Fernando Colomo. Más tarde, ganó el Premio Unión de Actores por su rol en una de las series que más nos marcó a una generación, «Periodistas», y desde entonces es un habitual de la ficción española. Le hemos podido ver en series como «Servir y proteger», «Cuéntame cómo pasó» o «El Príncipe», y ahora, acaba de estrenar “Una vida menos en Canarias”, disponible desde el pasado mes de abril en AtresPlayer.

Hoy se sienta por primera vez en este patio de Butacas, Paco Marín y yo estoy muy contenta por conversar con él.  Muchas gracias Paco y bienvenido.

¿Cómo estás?
Bien. Ahora mismo con otra cosita. Estoy rodando una serie internacional que se emitirá en México con coproducción española. Ahora hay cosas que les hemos copiado a los yanquis como eso de que todo es secreto… pero por eso, hasta ahí te puedo contar. En la pasta no les copiamos, pero en el secretismo sí… (ríe) Pero te puedo contar que es de otro plantea la forma de rodar que tienen.

Desde el pasado 4 de abril podemos verte en «Una vida menos en Canarias», la nueva serie de AtresPlayes y que ya está disponible al completo para los usuarios premium ¿Como ha sido este viaje?
Ha sido un poco casa. Cuando uno va teniendo mi edad casi todo ya es casa, pero aquí especialmente ha sido así porque tengo muy buen vínculo con César Benitez, Plano a Plano, con Ginés… Lo que cambiaba era que nos íbamos a Canarias y como fuera de casa no se está en ningún sitio, pero si es en Canarias, mejor que mejor. Ha sido divertido, aunque duro también. Nos pilló el incendio, han habido olas de calor nunca vistas… Pero en todos los rodajes pasa algo que los convierten en más o menos duros. Pero en general lo hemos pasado muy bien. Es cierto que en este viaje hay algo que no me ha pasado nunca y es que falleció mi madre estando allí. Así que mientras yo estaba rodando un exterior noche a las 6 a.m. en Murcia velaban a mi madre. Pero yo no podía irme y dejar tirado el rodaje… Y esto es una experiencia que nunca había vivido y que no voy a volver a vivir.

Hablabas de lo duro del rodaje…
Lo duro del rodaje que es un tópico que siempre usamos, lo voy a quitar. Duro es la mina. Es cierto que se trabaja bastante pero es un poco insultante decir siempre duro, duro, duro… cuando hay trabajos mucho peores.

«Una vida menos en Canarias» está rodada en gran parte en exteriores, ¿Cómo son las jornadas así? ¿Hay más hueco a la improvisación durante las jornadas o como se gestionan los planes de rodaje?
Un rodaje siempre es una improvisación. Tú tienes un guion e incluso hacemos ensayos o preparamos situaciones que van a suceder de una manera que nunca suceden y siempre pasa algo que lo cambia, y es cierto que hay directores que lo llevan más milimétrico. Pero realmente si tú quieres que las cosas sucedan exactamente como quieres que sucedan, todo eso es igual a dinero, cosa que no suele haber aquí, dinero.

Así que todo el tiempo todo el mundo se va a adaptando a la verdadera situación. Obviamente la base siempre está y se trabaja sobre una misma idea o concepto, pero todo está abierto a la improvisación. Es cierto que si estás en un plató todo sucede más como decide la dirección, pero luego todo cambia, al igual que creo que cambia a la hora del montaje. Creo que una obra audiovisual o teatral siempre está viva, siempre cambia.

En referencia al dinero  con todas las ficciones que llevas en tu carrera, ¿Has notado una evolución o un cambio desde tus inicios? ¿Cómo ves la situación actualmente?
No creo que hayamos mejorado en absoluto, al contrario. Antes ganábamos más dinero que ahora y la difusión no era mayor, entonces no sé en qué momento sucedió. Creo que todo pasó con la crisis que hubo del 2007 al 2011, cuando saltó todo. Eso abarató todo un poco y todo el mundo se apuntó. Y a partir de ahí, y en general no solo en nuestro oficio, todo el mundo dejamos de ganar.

¿Ha cambiado la situación? Sí, pero también he cambiado yo. Las generaciones nuevas vienen con otro aire, seguramente mejor. Se enfoca más hacia otros lugares, más hacia las redes, más a la americana todo… Sí, ha cambiado, pero supongo que yo también.

Volviendo a «Una vida menos en Canarias», das vida a Ramón, ¿Cómo ha sido el proceso de creación de este personaje?
Últimamente me ha tocado hacer muchos polis, se me ha tenido que poner cara de poli con mala leche (ríe) Entonces, en ese sentido, vengo bastante informado porque hemos tenido incluso asesores y gente del cuerpo que nos van contando. Pero sobre todo, aquí lo que más me interesaba trabajar era el ser el Sancho de El Quijote, el Watson de Ginés… Era la parte que me parecía más interesante.

Y otra cosa que me interesa en el thriller y que ya el maestro Hitchcock lo practicaba, era el no mentir. No me gusta cuando en el thriller se trata de encontrar quién es el asesino y se engaña al espectador descaradamente para llevarlo a otro lugar y hacerle pensar que es otro… No. Y lo digo en el sentido de que a mi me gusta que cuando vuelves a ver ese thriller descubres que te lo están diciendo desde el principio pero tú no lo ves. Eso me parece mucho más noble y era lo que a mi me gustaba trabajar.

Decías que últimamente te han dado muchos personajes de policías, en este caso enfrentarte a un nuevo policía como es Ramón, hacerlo diferente, descubrir todas las capas que conlleva este personaje y el viaje que vives a su lado… ¿Qué es lo que te quedas de él?
Con Ramón me pasaba una cosa estupenda y es que, yo que empecé con comedia y de repente, un día me dejaron de dar personajes así. Entonces me sentó muy bien que tirase más hacia ese lugar y por ahí fue un alivio poder divertirme haciendo un poquito de guasa.

Cuando llega ese punto en el que te dejan de llamar para un género, ¿es algo que te choca?
A mi ya no me sorprende nada en este oficio. Son 28 años. Es así, de repente haces un papel de malo y te dan muchos malos, pero de pronto cambia porque has hecho un personaje que va hacia otro lugar… No tenemos una industria como para uno decidir hacia donde quiere llegar su carrera, no. Van surgiendo las cosas y vas tirando hacia allí. Eso tampoco significa que hagas todo lo que te pasa por delante. Pero a mi lo que me interesa a estas alturas es seguir comiendo de mi oficio y no me planteo ni sufro con cosas que no tienen solución. No. Ahora estoy en esa fase y luego cambiará.

Estás en el set, caracterizado te colocas en marca y todo se queda en silencio antes de comenzar a grabar  ¿Cómo vives ese instante?
Igual suena algo chulo, pero yo en ese silencio tengo que tener la sensación de que soy el puto amo, y si no, no soy capaz de avanzar. Yo entro muerto de miedo al set. Siempre que me ofrecen un personaje pienso que no puedo hacerlo y por eso, cuando entras en el set tienes que entrar seguro. Ser consciente de que es tu momento y que además, es irrepetible. Con lo cual o vas con todo o se acabó la oportunidad. Y por eso necesito tener esa sensación.

 ¿Qué fue lo que pensaste cuando te llegó el personaje de Ramón? ¿Sentiste también eso de pensar que no podías hacerlo?
Siempre pienso que hay otro personaje que me encaja mejor, pero en realidad es el miedo. Y cuanto más tiempo llevo en este oficio más miedo tengo, porque igual esperan de mi más cosas. Porque ya no eres un novato al que se le pueden perdonar defectitos (y que yo tengo) pero es esa responsabilidad de lo que se espera de mi. Y eso no se me va.

¿Sufres mucho de las expectativas propias y ajenas, ¿no?
Sí, pero es que es el trabajo que más me gusta. De hecho, creo que es el único que me gusta. Luego incluso tampoco me interesa mucho ver el resultado. A mi me gusta el trabajo de preparación y donde surgen las dudas.

Con la carrera que tienes y el amor que se nota que tienes por tu profesión, ¿qué significa la interpretación para ti?
Yo amo mi profesión pero detesto la profesión. Me refiero a que todo lo que rodea a la profesión lo detesto, no me interesa un carajo. Esa cosa de venderte, promocionarte, estar en las redes… a mi eso no me sale, no sé hacerlo. Hay gente que lo domina pero a mi no me sale. A mi me cuesta mucho ir a una alfombra roja o a un estreno, me siento un gilipollas. Pero porque no sé hacerlo. Entonces lo que yo amo de mi profesión es ver a mi personaje, entender qué quiere, a dónde va… y una vez que se acaba la secuencia lo olvido rápido y ya no me interesa más.

Pues llegando al final de nuestra entrevista, toca jugar a las recomendaciones culturales que es para retroalimentarnos en gustos y aprender: 

  • Un libro: «Sapiens» de Yuval Noah Harari es un libro que todos deberíamos leerlo de vez en cuando. En estos tiempo en donde andamos tan perdidos e intentando saber quién es quien y saber por qué estamos así como estamos… Es un buen libro de cabecera.
  • Una película: Supongo que cada día te diría una de mis pelis favoritas… Es que hay muchas y seria injusto… Pero por ejemplo, ahora mismo en ese momento podría decirte que Sorrentino es uno de los directores que más cachondo me ponen. La Gran Belleza» he podido verla veinte veces, pero sería injusto si no nombro a Scorsese, Coppola, León de Aranoa… Un montón de gente buena.
  • Una serie: Es difícil filtrar, y aunque posiblemente mañana te diría otra. Pero ahora mismo me viene a la cabeza «Mad Men» que fue la primera vez que tuve la sensación de que las series podían tener otro nivel y ser sublimes. Y luego hay series que me sorprenden a poquito como «Colin de cuentas».
  • Una obra de teatro: El otro día vi a mi amigo Ginés García Millán con «Amistad».

Muchas gracias Paco por tu tiempo y por pasar por este patio de butacas, nos vemos pronto y mientras te disfrutaremos en «Una vida menos en Canarias» en AtresPlayer.
Gracias a ti por tomarte la molestia.

 

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