
Después de tantos años a su lado, hoy es la primera vez que Carmen Morales visita este patio de butacas y eso me hace especialmente feliz porque además lo hace con su regreso a las tablas después de estos años de ausencia. Así que como siempre, muchas gracias por sentarte a mi lado una vez más y esta vez, desde las butacas del Teatro Olympia de Valencia.
Bienvenida Carmen. ¿Cómo estás?
Estoy feliz. Llevaba catorce años retirada un poco de mi mundo del teatro y ahora volver con «El novio de España» y volver a Valencia es lo máximo.
De hecho, la última vez que nos vimos me contaste que estabas a punto de volver al teatro…
Sí. ¡Pero era con otra! Era con «Querida Ágatha» que la estrenamos el 14 de septiembre en Montilla. Y ahora las dos a la vez (ríe). Pero la vida es así y en mi profesión hay que coger las cosas así con mucha energía y no quejarse.
Es la primera vez que trabajas con Juan Carlos Rubio quien además, es el director de los dos montajes.
Sí. Es que en realidad el proyecto con Juan Carlos era «Querida Ágatha Christie», lo íbamos a empezar a ensayar el 23 de julio y todo estaba dedicado a esta obra, pero de repente «El novio de España» se metió en medio y fue un proceso de ensayo rapidísimo porque tuve que ponerla en pie con cinco días, pero luego ya hice el mes de julio entero en La Latina. Ahora termino con ella en Valencia y ya solo me quedaré con «Querida Ágatha» porque tenemos por delante un par de años de gira muy bonitos.
Y luego, con «Querida Ágatha» he podido vivir el proceso de ensayo desde cero y uff… ¡maravilla pura! Es que es una delicia trabajar con Juan Carlos, es un grandísimo director que te guía por donde él quiere y si te dejas es muy bonito porque es muy orgánico y sabe donde quiere cada frase. Es muy bonito dejarte guiar por un director así y estoy encantada con él.
Llevabas catorce años alejada de las tablas y ahora vuelves con dos montajes. En todo este proceso de vuelta y con ambos trabajos, ¿has descubierto herramientas nuevas que no recordabas o no sabía que tenías?
No, la verdad que ha sido como lo que se dice de que montar en bici no se olvida… Ha sido tirar de recursos propios para lo que él buscaba y quería y ha ido muy bien. Nos hemos compenetrado muy bien y estamos muy contentos con nuestros trabajos. Y aunque con «El novio de España» ha sido más express ha sido un encuentro muy bonito.
Y con «Querida ‘Agatha» ha sido un proceso más largo y más minucioso. También está siendo muy bonito y Juan Carlos ha sacado cosas de mi que supongo que estaban ahí pero que he ido sacando según él quería.
En «Querida Ágatha» das vida a un personaje real mientras que en «El novio de España» es uno ficcionado. ¿Te quita algo de presión?
Puede ser, porque es verdad que igualmente aunque yo no digo nada que Juan Carlos no haya escrito, pero no tengo esa sensación de tener que cumplir con lo que la gente conocía de ese personaje. Pero aún así, cualquier personaje aunque sea real, ya el director juega con eso y con lo que él quiere proyectar de ese personaje. Nosotros estamos suponiendo que Ágatha (Christie) era de una manera o de otra, pero no lo sabemos porque no nos hemos sentado a tomar un café con ella (ríe). Estamos suponiendo como era ella en un momento de la vida, pero supongo que eso también es parte del trabajo del director, el saber qué quiere proyectar, y mi trabajo como actriz es absorber eso y dárselo.
¿Cómo fue ese primer día de ensayo?
Me tuve que aprender todo en una semana y ensayarlo en cinco días, pero fue muy bien porque me centré muchísimo en que me lo tenía que saber (ríe). Pero los ensayos fluyeron muy bien y también gracias a la ayuda de Carmen Raigon, que es la protagonista y quien da vida al papel de Carmen Sevilla. Ha estado conmigo todo el rato y ha sido muy bonito porque aunque nos hemos mirado a los ojos por primera vez rápidamente hemos tenido esa conexión.
Ahora en Valencia vais a estar tres semanas en el Teatro Olympia ¿Cambia cuando haces temporada larga a cuando es un bolo solo en gira?
Cambia el tamaño de la maleta (ríe).
No, lo que sucede es que cuando es temporada te da más tiempo a que la gente lo vea. En Madrid tuvimos muy buena acogida tanto para la gente más mayor que vivió esa época como para quienes no. Pero es muy importante estar tiempo en cartel para que a la gente le de tiempo a cuadrarse y además, el boca a boca es importantísimo.
Entiendo que vuestros papeles requieren un proceso de documentación más o menos extenso, en este caso por ejemplo, contaste con poco tiempo para «El novio de España» pero luego, un personaje histórico tan relevante como Agatha Christie, ¿ha sido más largo?
Sí. he tenido más tiempo y me he podido ver documentales y leer parte de la biografía.
Y con el de «El novio de España» aunque conocí a Carmen Sevilla, me ha dado poco tiempo a documentarme, de hecho debo reconocer que la vida de Luis Mariano no la conocía y he tenido que conocerla muy rápidamente antes de estrenar. Pero me ha parecido una vida muy tierna, con mucha gente que le admiraba y le amaba. Me ha dado mucha rabia no haberlo conocido antes.
Muchas gracias Carmen por tu visita. Te podremos ver durante las próximas tres semanas en el teatro Olympia de Valencia con «El novio de España» y próximamente ya con «Querida Ágatha Christie» por el resto de teatros.
¡Gracias a ti!
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