
Mi invitada de hoy visitó este Patio de Butacas por primera vez hace ahora 11 de años, durante mi estancia en Barcelona, ahora nos volvemos a encontrar y lo hacemos para hablar su nuevo trabajo teatral, FitzRoy, con el que se encuentra instalada en el Teatro Maravillas de Madrid desde el pasado mes de enero.
Actriz, regidora, auxiliar de producción… Mi invitada de hoy. Anna Carreño, ¡bienvenida de nuevo!
Muchas Gracias Sara por dejarme volver. ¡Qué chuli!
¿Cómo estás?
Estoy bien, ahora mismo un poco afectada por el cambio de estación pero me parece que toda la población está igual tanto a nivel físico como a nivel emocional. Creo que estamos revueltos, pero aparte de esto estoy bien, estoy lo mejor que puedo estar. Salud, trabajo, pareja, la familia bien… Los básicos están en su sitio y eso reconforta muchísimo.
Como decía al principio, desde comienzo de año estás de miércoles a domingo en el Teatro Maravillas de Madrid con la obra Fitzroy… ¿cómo está siendo este nuevo viaje?
Está siendo una montaña rusa. Es maravilloso poder trabajar de lo que me nace y desde la esencia. Está siendo super acogedor por parte de mis compañeras Amparo (Larrañaga), Ruth (Díaz), Cecilia (Solaguren) y Ángel, el regidor, que son geniales. Madrid creo que es una ciudad que acoge muy bien a todo el mundo que quiera pasar por aquí, porque a mi me da la sensación de que a veces es una ciudad de paso para mucha gente, para estudiar para trabajar… y yo siento que todo el mundo es bienvenido y cuando vienes de fuera solo a trabajar, pero también haces vida y te sientes arropada… es un punto a favor.
Además mis compañeras son maravillosas. Amparo es como una madre de familia, no está muy encima de ti pero siempre estarás en su ángulo de visión y siempre te protege, además de ser una compañera fantástica con la que te puedes reír muchísimo. Cecilia me encanta, podemos hacer tonterías gordas y no pasa nada, y a mi eso me encanta, no me siento juzgada por hacer bobadas y con ella comparto muchos momentos absurdos. Es maravillosa. Y con Ruth comparto una parte más de intimidad, de las emociones y los sentimientos porque ella al tener una hija de 16 años te puede dar una visión de la vida más amplia de la que tienes tú. He tenido mucha suerte y está siendo un aprendizaje brutal. Me estoy sacando un máster en vivir porque ellas saben mucho y lo han hecho muy bien. Las admiro mucho. Es un lujo subir esta montaña con ellas.
Y si todo esto me pasa es gracias a Sergi, que me propuso el plan y a Cris, que ayudó a desarrollarlo in situ.
Si no me equivoco, hacía mucho tiempo que no venías a Madrid a hacer teatro, ¿no?
Sí. Yo estuve haciendo una sustitución en La Ratonera cuando se hacía en Madrid y de ahí que luego me propusieran hacerla en Barcelona. Pero sí es cierto que hace año y medio o dos que estuve con Quieres pecar conmigo haciendo una sustitución, pero estuve muy poco tiempo. Casi toda mi carrera la he transitado en Barcelona.
Muchas veces hablamos de cómo los públicos son diferentes según el día de asistencia como dependiendo de la ciudad… ¿Tú también lo notas?
Sí, efectivamente. Creo que es un fenómeno que sí sucede y lo has explicado superbien. Por ejemplo, de un viernes a un sábado la reacción puede ser diferente. Al igual que lo puede ser de un domingo a las 17h a un jueves a las 20h. Fíjate que yo asistí como público al estreno de Fitzroy en Barcelona porque ya se hizo y me encantó. Y ahora, haciéndola en Madrid me doy cuenta que pese a que es el mismo texto y la misma dirección, al ser chicas diferentes y de orígenes diferentes, eso cambia, y todas las versiones son chulas y a mi me encantan las dos, pero sí es cierto que aunque no sé explicarte el porqué más allá de lo científico, todo eso provoca una alteración (entendiendo alteración como algo positivo) en el desarrollo de la pieza. Cada día es distinto y eso es la riqueza del arte en vivo.
Y a ti eso, de manera inconsciente ¿te afecta?
No… En cualquier caso me afecta para bien… Yo tengo que salir siempre a hacer lo que se me ha pedido y a disfrutarlo. No sé quien me dijo esta frase, que me perdone por no citarle pero seguro que fue un bailarín o una bailarina. Y es que, tú, normalmente una coreografía la aprendes, la marcas y al final la bailas… Entonces, yo siempre pienso que una vez que ya te sabes el texto y viene el público, la coreografía ya te la sabes, solo tienes que salir a bailar con todo lo que eso lleva, con el aprendizaje y hacer lo correcto y lo que se te ha mandado, pero también disfrutarlo.
Cuando lees la sinopsis hay una parte que se me ha quedado que dice: “Continuar significaría asumir riesgos que no habían previsto y que pueden poner en peligro sus vidas; rendirse sería renunciar a la posibilidad de alcanzar un logro que tal vez nunca puedan repetir”. Salvando las distancias y sin ponernos quizás en modo más catastrófico, pero me ha venido un poco a la cabeza cierta similitud con cuando apuestas por un sueño y por algo en lo que crees, como puede ser por ejemplo la cultura o la interpretación… ¿te ha pasado?
Constantemente Sara. Porque es una profesión muy muy muy incierta. Tiene recompensas maravillosas pero sí es cierto que según como sea tu personalidad puedes pasarlo mejor o peor, según como tú te tomes las cosas y cómo emocionalmente te hayas construido para aceptar lo que suceda. Que eso no significa resignarse ni rendirme, pero sí el decir: «Ha sido bonito, lo dejo aquí y paso a otra cosa porque esto me duele ya que me hace feliz». Eso no sé si le pasará a todos los actores ni tampoco si se atreverían a decírtelo así, pero a mi me ha sucedido muchas veces… Mi situación ahora es distinta porque con mi pareja y otro socio adquirimos un teatro en Barcelona, el Gaudí, con lo cual ahora me paso el día trabajando de lo que me nace de esencia.
Después de estudiar magisterio, decidí que quería dedicarme al mundo del espectáculo y sabía que sería muy difícil que el ser actriz ocupase el cien por cien de mi tiempo porque ya por estadística no hay tantos proyectos y somos muchas personas, y todas merecemos tener oportunidades… Entonces hay gente que decide compaginar la carrera de actor con otra disciplina, otro género…. y usar horas en su día para poner en práctica y mejorar esto que empezaron un día a estudiar… Yo quise estar siempre en un teatro por eso me hice regidora, porque mis horas allí me hacen más feliz que mis horas en otros sitios. Y luego he tenido otros trabajos que me han gustado también, pero estar en un escenario, en un backstage… me hace feliz, aunque a veces me haya dolido no poder estar en el otro lugar y bajo el foco, pero eso fluctúa y creo que me pasará toda la vida hasta que aprenda a ser feliz con lo que tengo en el presente.
Creo que si te paras a reflexionar todos tenemos este camino y ese recorrido emocional. A veces defiendes a muerte tu decisión y otras no estás tan segura… Pero si te paras y no sigues, no sabes qué hubiese podido pasar. La vida tiene palos tremendos pero también tiene cosas maravillosas. Mi madre siempre me dice: «Hay que seguir ni que sea por curiosidad». Si te duele mucho, tanto que estás en un punto en el que no tienes fuerzas, entonces sí, pero habrás hecho todo lo que estaba en tu mano, pero si estás dudando… Yo seguiría.
La vida cada vez me parece más difícil porque la sociedad tampoco acompaña, hemos creado un mundo en el que nos estamos acostumbrando a vivir sin quererlo, y hablo de los precios, las pocas posibilidades de encontrar un vivienda, las enfermedades que tus papas empiezan a tener si tienes la suerte de que sigan vivos… Todo cada vez se pone más duro y por eso, más te vale hacer lo que te gusta en tu tiempo libre porque si no la has cagado (con perdón).
Tú has sido regidora y has dicho que a veces te gustaría estar bajo el foco… ¿qué es lo que siente tú estando ahí arriba, encima del escenario?
Soy una persona de natural muy nerviosa y muy perfeccionista, y esa mezcla es explosiva (ríe) para bien, pero te notas que te tiemblan las manos, te preguntas qué haces ahí… Me pongo muy nerviosa aunque es verdad que con el tiempo los nervios disminuyen, pero soy muy feliz, tanto como actriz como regidora, aunque hay una prioridad y prefiero ser actriz, aunque inmediatamente después va el ser regidora. La adrenalina que esto me da es positiva, me empodera y me da fuerza, pero también te digo que tengo que salir sabiéndolo todo muy bien, a mi el improvisar me cuesta un poco… Tengo que saber muy bien dónde está cada cosa y por qué. Pero me encanta.
¿Hay lugar para la improvisación en FitzRoy?
Mejor que no, lo que sí es cierto que cuando pasan cosas extraordinarias, es decir que no estaban previstas, si es verdad que tienes que estar conectada cien por cien con tus compañeros, pero ya no solo en FitzRoy, yo creo que en todas tiene que haber una conexión, un hilo invisible entre todos los ombligos de todos los miembros de la compañía para si en algún momento pasa algo, todos estemos prevenidos para salvar o defender aquella cosa que no era la que estaba prevista en la partitura. Tienes que estar preparada porque puede pasar cualquier cosa y eso como regidora sobre todo, porque por detrás pasan muchas cosas y siempre suceden, pero también es la gracia.
¿Has descubierto en ti con este nuevo personaje algo que antes no sabía que tenías?
Yo creo que lo que estas describiendo es más el hecho de hacerte mayor, porque descubres cosas de ti que te gustan más que antes y cosas de ti que a lo mejor siguen ahí pero que quizás no haría falta que estuvieran…
En esta obra por ejemplo tienes que estar todo el rato en escena, desde que empieza hasta el final y no puedes salir. Y eso es un reto y para mi ha sido bonito darme cuenta que puedo sostener eso. Sin embargo toda la parte de nervios del principio quizás no haría falta, pero quizás también tiene que ver más con la autoestima, porque no sabes si lo vas a conseguir…
Creo que todas las experiencias si las vives conectadas contigo misma te hacen aprender cosas de ti, y puede ser que te gusten o que no.
Desde que nos encontramos hace 11 años hasta ahora, ¿cómo te ha transformado la profesión?
Es difícil esta pregunta… Te diría que hay una parte en la que a más situaciones vives en escena, más empática te puedes llegar a volver en ciertos casos o con cosas, sobre todo las que puedes desconocer, porque hay un guion o un personaje que está muy lejos de tu realidad, y de pronto de tas cuenta que hay muchas e infinitas realidades que pueden no parecerse en nada a la tuya y que vale la pena conocer porque tendrás que intervenir de un modo u otro. Por lo tanto, aprendes a gestionar situaciones nuevas.
También me ha modificado creo a nivel de confianza y desconfianza. Puedes llegar a confiar más en ti o la falta de no tenerla puede hacerte desconfiar cada vez más, como por ejemplo en esos años de profesión en los que es más duro porque no estás trabajando, y si ahí no eres lo suficientemente fuerte como es mi caso, hasta la fecha, te puede modificar para mal… Pero tambien es verdad que sentir que estás más preparada en cada proyecto nuevo es muy gratificante. Sentir que estás más preparada, porque si he entrenado 20 días jugaré de una manera, pero si he entrenado cien, jugaré de otra….
Y ya, llegando al final me gustaría que jugásemos a las recomendaciones culturales. Es un pequeño juego para retroalimentarnos y aprender de los gustos de cada una… Sé que es muy difícil porque según el día nos vienen diferentes nombres a la cabeza, pero podrías recomendarme por favor:
- Una serie que estés viendo ahora o que siempre recomiendes: justo ahora no estoy viendo ninguna pero puedo decirte algunas que me han gustado como ‘Hacks’ y además, a mi me gusta mucho los dramas familiares e historias de familias y ‘The Split’ me gusta mucho.
- Una película: recientemente he visto ‘Wolfgang’ de Javier Ruíz Caldera que me gusta un montón, y aparte de salir Berto al que quiero y admiro con locura, también sale Àngels Gonyalons que es una actriz maravillosa a la que también tengo en alta estima.
- Una obra teatro que tengas ganas de ver o que hayas visto: Me hubiera gustado ir a ver ‘Viejos tiempos’ en La Abadía.
- Un libro: voy a recomendarte la novela de una grandísima y admirada amiga mía que se llama Estel Solé, y es ‘Aquest tros de vida’.
Me despido dándote las gracias por tu tiempo y por volver a este patio de butacas y recordamos que podemos verte en el Teatro Maravillas de Madrid con la obra FitzRoy.
