AITZIBER GARMENDIA

Tenía mucha ilusión en conversar con la invitada que hoy me acompaña. Nunca nos hemos conocido pero es alguien que ha estado presente a lo largo de muchos años, algo que no es de extrañar con sus  20 años de trayectoria y los más de veinte montajes teatrales a sus espaldas. Además, ha participado en ficciones como «Patria», «Allí Abajo», «Machos alfa» y más recientemente, en una de las series que más me ha hecho reír en los últimos años, «Muertos S.L.».  

Premio Besarkada a Mejor Interpretación de Teatro por la obra “Erlauntza” y Premio Mejor Actriz de Reparto (2012) “Mi Butaquita” por “Wilt, el crimen de la muñeca hinchable». Ella es Aitziber Garmendia. Muchas gracias por tu tiempo y bienvenida.

Antes de comenzar, ¿cómo estás? ¿Qué tal este primer tramo el año?
Estoy superfeliz. Creo que estoy viviendo uno de los momentos más bonitos de mi vida profesional porque me está tocando la suerte de trabajar no solo en Muertos S.L., también en obras de teatro que me están aportando muchísimo y estoy agradecida. Sobre todo agradecida, porque Muertos S.L. ha sido un regalazo y una oportunidad que no paro de agradecer en estos años.

Hablabas del regalo de «Muertos S.L.» y yo justo te decía que a mi ha sido una de las series que más me ha hecho reír de estos últimos años ¿Cómo ha sido el viaje de esta primera temporada?
Desde el primer momento en el que supe que iba a estar en Muertos S.L. fue un subidón y un no creerme la suerte que había tenido. Creo que lo celebré durante quince días (ríe). fue un arranque de mucho entusiasmo pero también de muchos miedos, de ver si encajaría, si funcionaría, si el personaje gustaría… de todas esas dudas que parten de una misma porque yo estaba convencida de que los Caballero (Alberto y Laura) lo iba a volver a bordar. En cuanto comencé a trabajar el primer día y nos dieron pautas muy concisas, sencillas y muy acertadas, ya estaba. Todo empezó a funcionar y la sensación era que  llevábamos como mucho tiempo currando juntos. Creamos equipo en seguida y eso es algo maravilloso.

¿Recuerdas ese primer día en marca caracterizada como Olivia?
Sí. Pero recuerdo más el primer ensayo grabado vestida de Olivia y rodeada de mis compañeras. Yo llevaba una propuesta de Olivia pero el primer día de ensayos se reajustó bastante la que yo tenía en mi mente y de repente bebiendo un poco de mis compañeros se colocó en otro sitio que es en el que está ahora.

Y recuerdo que fue en recepción, en mi zona de trabajo y flipé con los decorados porque eran increíbles de grandes, bonitos y realistas. Recuerdo conocer ahí a todo el equipo, aunque a algunos del equipo técnico ya los conocía de Machos Alfa, pero ahí de repente fuí consciente que aquello se estaba levantando de verdad.

¿En audiovisual sucede como en teatro que llevas tú la propuesta de tu personaje o cómo funciona?
Normalmente llevo mi propia propuesta pero siempre abierta a lo que me diga dirección. Creo que siempre es interesante llevar tu propia propuesta sobre todo para ti, para que te coloque en un sitio en donde se te hace todo cómodo y también para que el director o la directora vea que parte del trabajo ya va hecho o por lo menos, va propuesto. Y a partir de ahí se hacen muchos cambios y se reajusta el personaje. Pero yo siempre lo llevo por si acaso (ríe).

Llevas muchos personajes tanto en teatro como en audiovisual durante estos más de 20 años de carrera. Y a mi hay algo que me encanta y es cuando me contáis que descubrís cosas vuestras en los personajes que interpretáis… En el caso de Olivia ¿qué has descubierto?

He descubierto que en realidad soy bastante hipocondríaca (reímos juntas). Yo pensaba que no, pero sí que he visto que hago preguntas como: «¿Y de qué murió?», «¿Tenía colesterol alto?» «Algo tendría para morir tan joven, ¿no?» y me he dado cuenta que eso que hace Olivia también lo hago yo, aunque no siempre lo he preguntado porque me ha dado apuro pero sí que lo he pensado. Yo me tenía por una persona no hipocondríaca pero un poquito sí que tengo…
Luego lo naif y pava que es se aleja bastante de mi, pero hay muchos momentos en los que conecto mucho con el personaje y durante el rodaje me he dado cuenta que igual no somos tan distintas…

Tras el éxito de la primera temporada, ya estáis trabajando en la segunda…
Sí, la segunda ya está en el horno pero no sé cuando se emitirá ni tampoco hasta donde puedo contar… Pero tener dos temporadas ya es un lujo que pocos se pueden permitir…

Yo mientras en mis días flojos me voy revisionando los episodios de esta primera temporada.
(Ríe). Me ha encantado ver la serie porque el resto de las secuencias que no eran las mías no las había visto, las había leído pero verlo ha sido catártico. Nos hemos escrito todos los compañeros entre nosotros diciendo: «Qué buenos sois, que bien estáis!«. Ha sido superbonito poder ver y recibir eso de tus compañeros, y también poder dárselo. Ha sido muy generoso por parte de todos.

Quitando «Six Feet Under» a mi ahora mismo no me vienen a la cabeza series basadas en funerarias y menos en tono de comedia como es «Muertos S.L.» y a mi de primeras me impresionó la temática… ¿Tú tuviste cierto pudor inicial?
Es verdad que siempre he abogado por hacer humor con todo y ser capaz de reírse de uno mismo y sobre todo en estos temas, pero creo que todos nos preguntábamos cómo lo habían llevado o qué tipo de comedia sería, pero cuando leí el guion me reí tanto… Y cuando lees un guión y te ríes es la mejor de las señales. Me di cuenta de como se había llevado el humor que habían utilizado. Luego en el rodaje el movimiento de cámaras que utilizan, como proyectan el foco en una persona o en un momento muy conciso… tienen una maestría que es innegable.

Además había muchos temas que me generaban cierta ansiedad por saber cómo se iban a llevar a la pantalla. Por ejemplo y sin hacer spoiler, hay un episodio en el que una persona se suicida. Yo he pasado por una situación así hace 16 años, de una persona muy cercana y no sabía cómo me iba a afectar eso ni como lo iba a llevar… El día en que se rodó esa secuencia yo estaba en plató y felicité a Laura y Alberto (Caballero) porque me pareció de una brillantez y de una inteligencia saber llevar este tema así con ese humor tan fino y afilado… Es que me sirvió como terapia incluso, les di las gracias porque me quedé maravillada y me fui a casa riéndome de todo esto. Y no hay nada más curativo que la risa.

Y hasta el pasado 12 de mayo estuviste en el Teatro de La Abadía representando la obra «El color de la leche» ¿Cómo ha sido este viaje y el volver a subirte a las tablas?
Ha sido una pasada. Ya estar en la Abadía era uno de mis sueños y lo he podido cumplir. La función era además muy especial porque Nell Leyshon la autora del libro, es la primera y la última vez que dice que concede los derechos de esa novela para que sea llevada al escenario, entonces ya contábamos con esa responsabilidad y a la vez ese privilegio de ser nosotros lo elegidos. Y ha sido superbonito y precioso porque el público salía tocadísimo con la función y al igual que nosotros se entregaba al máximo. El equipo de trabajadoras y trabajadores de la La Abadía son una familia y ha sido maravilloso currar con ellos. Ha sido supertriste despedirnos, era como cuando te ibas de campamento cuando eras niña y te tenías que despedir de tus compañeros… Era un poco eso. Nos hemos venido todos con el corazón en un pañito y muy felices.

Con todas las obras que llevas a tus espaldas, ¿qué es lo que te aporta el teatro? ¿Cómo te ha transformado?
Me aporta muchísima calma. Me aporta empatía más que nada, porque siempre lo he dicho y es verdad, pero la interpretación es meterse en la piel de otro y entender otras realidades, otros dolores, otros miedos… Me aporta muchísimo eso. A nivel personal me aporta el poder ser un poquito mejor persona y luego profesionalmente me aporta verdad, porque en el teatro no hay likes ni hay followers, está el público que está sentado en la butaca frente a ti y reacciona en el momento, te aplaude en el momento, se emociona o se ríe en el momento, y para mi esa verdad y esa falta de filtros es la que me cautiva y me calma muchísimo..

Y ese momento previo a salir, mientras que nosotros ya estamos en las butacas, se escucha el ruido del jaleo y por megafonía se avisa que quedan cinco minutos para que empiece la función… ¿esos instantes tú cómo los vives? ¿qué sucede por tu cuerpo?
Ese es el momento en el que te mueres (ríe) y te dice a ti misma: «¿Qué necesidad tenía yo de estar aquí si podía haber estado vendiendo pan esta mañana tranquilamente?». Ese momento te planteas todo muchas veces. Además, yo soy una persona muy nerviosa y llevo 21 años sobre las tablas y no consigo no estar nerviosa jamás. Siempre me pongo nerviosa. Entonces esos cinco minutos en el que nosotros estamos al otro lado del telón, pero os oímos sentaros en las butacas y hablar entre vosotros, el aviso de los técnicos… todo eso forma parte de un ritual entre mágico y tortuoso. Es una mezcla de sentimientos que a la vez engancha, es una droga potentísima porque ya me dirás si no por qué sigo aquí después de 21 años (ríe). Es porque algo me aporta. Y es verdad que ya luego empieza la función te calmas y yo ya estoy tranquila.

Y para acabar vamos a jugar a las recomendaciones culturales para retroalimentarnos un poquito. Sé que es complicado porque varía según el momento en el que cada uno se encuentre, pero me gustaría que por favor me recomendases:

  • Un libro: Ahora mismo me estoy leyendo «No me gusta mi cuello» de Nora Ephron y me está pareciendo super divertido. Es muy distinto y muy diferente. Está super bien escrito y tengo otro pendiente de ella también.
  • Una serie: ahora mismo tengo poco tiempo pero he estado viendo «Bellas artes» (Movistar+) que yo tengo un personaje mínimo, muy pequeñito casi anecdótico pero sabía muy poco de la serie y me está encantando verla. Es una serie muy bien escrita y dirigida y de verdad que es muy recomendable.
  • Una película: «20.000 especies de abejas» no os la podéis perder bajo ningún concepto porque es una de las joyas que se han hecho en estos últimos años. Es impresionantemente bonita y necesaria.
  • Una obra de teatro que hayas visto recientemente o tengas pendiente de ver: tengo muchas pendientes porque cuando estás en teatro te pierdes muchas funciones de tus compañeros, y ahora tengo una lista de a las que quiero ir pero que no sé cuando voy a poder… Pero la última que he visto y que va a estar pronto en Madrid en el Teatro Español es «Lucha y metamorfosis de una mujer». Tuve la suerte de poder ver un ensayo porque a las funciones no he podido ir pero es maravillosa.

Y nos despedimos recomendando por supuesto «Muertos S.L.» en Movistar + y la obra «Sexpiertos» con la que estarás en el Teatro Fernán Gómez de Madrid a partir del próximo 23 de mayo. Muchas gracias Aitziber por tu visita y por este ratito tan divertido.
A ti, ha sido un placer.

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