
Hoy nos sentamos a conversar con Joaquín Mazón con motivo del estreno en salas de su última película ‘El último mono’, una comedia muy divertida, llena de mensajes claves con un humor irónico, inteligente y muy rápido que cuenta con Susana Abaitua, Juan Dávila, Conchi Espejo y Oscar Lasarte como protagonistas.
Joaquín es el responsable de otras comedias como ‘La vida padre’ y ha dirigido series como ‘Cuerpos de élite’, ‘Con el culo al aire’ o ‘Allí abajo’. Muchas gracias Joaquín por hacernos reír en tiempos tan complicados y por regalarnos tu tiempo y sentarte en esta butaca para conversar sobre este nuevo trabajo.
¿Cómo estás?
Muy contento porque me han dicho que hicieron un pase ayer y lo viste. Y muy ilusionado, pero no solo por el estreno que me apetece mucho porque además está grabada íntegramente en Valencia y podemos verla con el equipo aquí, en el lugar donde se ha rodado, sino que estoy más nervioso por el fin de semana del estreno, porque es el momento en el que la película ya deja de ser tuya y ya vieja sola.
Pero estoy muy ilusionado porque esta película es de esas que tienes la sensación de que más o menos crees que lo has hecho bien y quieres que llegue a la gente y que funcione bien. Hay trabajos en los que bueno, lo he hecho lo mejor que podía, pero aquí, con esta película siento que estoy muy muy orgulloso, tanto por el trabajo de los actores como por un guion que es muy complicado pero muy bueno y muy complejo a la vez.
El guion lo firman Yolanda García Serrano y Joaquín Oristrell…
Sí, yo me incorporé para adaptarla un poco a mi pero sin tocarla mucho. El guion es de ellos, es muy complejo pero a la vez un gran reto. Era una película muy complicada de mirada y peligrosa, y tú que la has visto sabes lo que digo… Pero creo que hemos salido bien airosos.
Sí, de hecho, hablaba con Juan Dávila y Susana Abaitua, tanto del proceso de documentación a la hora de llevar a cabo la película, como de esas escenas puntuales como la de Susana en el taxi, que para mi es una mis favoritas. Y creo que hay se ve muy claramente como usáis el humor y la ironía con una esa escena tan dura y tan real…
Sí, de hecho también es una de mis escenas favoritas y una que no estaba que no estaba concebida así de inicio, pero el actor que encarna al taxista trajo una propuesta de no parar de decir cosas, porque en el guion venía algo menos pero él incorporó e incorporó, y cada barbaridad que incorporaba era tan real y dura como la vida misma… Y para mi es importante esa secuencia porque no recurrimos al taxista en esos momentos, sino que nos quedamos en ella mientras que escuchamos las barbaridades que va diciendo…
A Susana le decía que esa secuencia es un poco el darse cuenta que por mucho que luche, es muy difícil que las cosas cambien. Y eso ella lo transmite de una manera increíble.

Sí, antes hablaba con Susana sobre ese momento de frustración, de estar luchando y ver que a lo mejor no puedes…
Es que la lucha no va a acabar. Es verdad que hay avances y que la sociedad va avanzando, pero también hay muchas veces en las que damos pasos atrás. Entonces esa escena es muy importante y por eso tuvimos mucha conversación sobre si necesitamos más o menos del taxista, porque estábamos hablando de ella en un mundo que aunque luche, no puede cambiar…
Susana es verdad en todo lo que hace, y ese plano suyo en el taxi para mi es clave, y justo le preguntaba ¿Cómo lo gestionaba?
Fíjate que nunca se lo he dicho a ella, pero yo nunca recurro a primerísimos primeros planos con la comedia o muy rara vez, pero es que esta vez obviamente había que hacerlo porque con lo que te estaba transmitiendo Susana ahí, sentí que tenía más claro que nunca, la mirada de la película. Y esto nunca se lo he dicho a ella…
Y luego, Susana estaba preocupada al principio porque iba a hacer una comedia y ella decía que no era divertida, pero yo nunca recurro a los actores para que sean los más graciosos del mundo, sino para que interpreten a sus personajes lo mejor que puedan, y habrá veces que sea muy divertida y otras que no tanto, y otras será más emotiva… Pero no busco eso en los actores y al final es algo que a ella le tranquilizó mucho.
Y de Juan Dávila, ¿qué es lo que más te ha sorprendido?
Ha sido una cosa curiosa, porque yo con ellos dos me rio mucho. Pero Susana ha sido la que más ha jugado y ha propuesta cosas a pesar del miedo inicial que tenía por hacer comedia. Y Juan, por el contrario, estaba más encorsetado en cuanto a lo que había en el guion. Yo le decía: «¡No hace falta que hagamos todo lo que hay!, haz lo que te nazca…» Y es curioso porque él que parece que es el más cómico, estaba más atado y Susana que tenía más miedo, al final se despreocupó.
«Nos perdemos muchas cosas por estar pendiente de los móviles»
Hablábamos de ese primerísimo primer plano de Susana en el taxi, pero también hay otra escena que a mi me encanta, y es ese plano general con los móviles, que creo que describe la sociedad en la que vivimos actualmente con la redes sociales…
Me alegra que lo digas porque es otro de mis planos favoritos (ríe). Y es uno de los pocos planos que estaba dibujado en el storyboard, y eso que no había muchos en esta película, pero ese en concreto estaba dibujado tal cual lo has visto en la pantalla. Yo hablaba con el dibujante y le explicaba y al final se parece muchísimo. Por eso, cuando lo vi en el combo en el primer ensayo, me impresionó mucho. Y me impresiona mucho porque es verdad que vivimos en esa sociedad y nos perdemos muchas cosas por estar pendiente de los móviles.
Hablábamos con el elenco de lo importante que es ir al cine a ver la película en esos primeros días en cartel..
Sí, además yo creo que ‘El último mono’ es una película para ver con gente, aunque yo creo que todas las películas son experiencias para verlas en compañía, pero fíjate que mi hermano siempre ve las películas el primero, en el pre-montaje, y cuando vio esta película se lo paso bien, pero la vio otro día en un cine con gente y me dijo lo que cambiaba al verla acompañado y lo bien que se lo había pasado.
Creo que es una película que cada vez más invita a luego irte a cenar y no hablar de la película en sí, sino de lo que te ha generado.
Muchas gracias Joaquín por tu tiempo y por las risas que nos has regalado. Ojalá nos volvamos a encontrar y nos despedimos recordando que ‘El último no’ está ya en cines.
