
Hay montajes que son especiales por la historia que cuentan o por esa que a veces sabemos que hay detrás de su creación, otros son especiales por las personas que los levantan y otras, por el teatro donde las vives…
Y para mi, ‘Un viaje sin retorno’ es la suma de todos estos motivos… Pero también es ese pellizquito al corazón. Es un agradecimiento a la tierra, a las tierras, a las que nos ven nacer pero también las que nos acogen y acaban siendo casa. Es un homenaje a los artistas, a esas personas que hacen de sus vidas y de su profesión, la vía de escape y de transformación para quienes estamos al otro lado creciendo con sus historias…
Es un abrazo al público, una forma de entender los diferentes tipos de sueños y especialmente, un aviso sobre la importancia de escucharnos a nosotras mismas…
Y por todo eso, para mi, ‘Un viaje sin retorno’ ha sido sobre todo, un viaje muy especial…
Gracias Alex Gadea, Ana Ruiz y Rulanga Teatro por apostar por crear y contar historias.
Gracias Rambleta por ser casa, siempre.
