Teatro: LA ILUSIÓN CONYUGAL

Foto: Javier Naval

El teatro para mi es casa, es mi lugar feliz, es aquel sitio donde todo puede pasar pero en donde siempre estoy a salvo del ruido exterior. Es en donde por unos instantes todo está bien y yo me siento protegida. El teatro es transformador, es liberador y es capaz de revolverte en el asiento para replantearte cosas que nunca antes habían pasado por tu cabeza, pero también es ese arte capaz de alegrarte el día o incluso esa semana que no estaba del todo bien y llenártela de risas. Sí, el teatro es todo lo que está bien y quizás por eso, siempre está.

Ayer para mi era uno de esos días hermosos, uno en donde solo necesitaba reír y salir de la vorágine que últimamente nos envuelve la vida. Solo quería disfrutar, y por eso, lógicamente, el mejor lugar para ello era el teatro, y más concretamente el Teatro Olympia de Valencia, en donde siempre me hacen sentir como en casa y en donde justo el día antes había aterrizado «La ilusión conyugal».

Y es que, esta obra llevaba en mi cabeza desde que vi el anuncio de su estreno. Antonio Hortelano en la dirección, producción de Pentación Espectáculos y con un elenco conformado por Alejo Sauras, Ángela Cremonte y Álex Barahona. Y yo ante ese cartel no necesitaba leer nada más, ni siquiera la sinopsis. Una vez más pensaba ir a ciegas y dejarme llevar por lo que ellos quisieran contarme. Tenía confianza plena en este equipo. Y una vez más, funcionó. Aunque sinceramente, tampoco tenía dudas…

El montaje basado en la obra de Éric Assous con versión del propio director, Antonio Hortelano, es una comedia fresca, rápida, llena de ritmo y con una sincronía perfecta. «La ilusión conyugal» es reír, es disfrutar de tres actores conectados a la perfección, llenos de ritmo y de silencios perfectamente colocados para mantener esa evolución y que la obra no decaiga en ningún momento. Es disfrutar de que rompan esa cuarta pared y también es ver de una manera muy sutil pero palpable, el bonito y característico sello de Hortelano. Es acabar agotada por la increíble y aplaudible coreografía actoral de sus protagonistas y también por las risas que son capaces de provocarnos, a veces incluso casi sin ni siquiera darnos cuenta. Es confirmar el buen sabor que siempre me ha dejado ver a Álex Barahona sobre las tablas, la ilusión de disfrutar por fin de Alejo Sauras en directo y del talento teatral de Ángela Cremonte.

Sí, «La ilusión conyugal» son muchas cosas y todas son bonitas. Porque a veces solo necesitamos que nos hagan reír, que nos hagan disfrutar y eso, que no es fácil ni de lejos, este equipo lo consigue a lo largo de 75 minutos, por eso yo solo puedo darles las gracias por no dejar de confirmarme que el teatro todo lo cambia y que sin él, mi vida no sería la misma.

El montaje permanecerá en el Teatro Olympia de Valencia hasta el próximo domingo 12 de mayo, así que si queréis disfrutar y dejaros llevar por este equipo antes de que continúe con su gira, no dudéis en pasaros por allí.

  • Foto: Javier Naval

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