LAS ASAMBLEÍSTAS (Las que tropiezan)

Hoy quizás esté escribiendo una de las reseñas más breves en los catorce años de este medio, pero es que ‘Las Asambleístas (las que tropiezan)’ podría resumirse con una simple palabra: Maravillosa.

Y es que, quien de vez en cuando lea este medio, sabrá que la mayoría de las veces acudo a ver las funciones con la mínima información posible. El motivo básicamente es que prefiero evitar sesgos e ideas preconcebidas en mi cabeza. Me gusta la sorpresa absoluta, el no anticiparme a lo que espero de un texto o una representación, ni exigirle a un elenco cumplir unas expectativas injustamente marcadas en mi cabeza. Y ‘Las Asambleístas (las que tropiezan)’ es un claro ejemplo de ello.

Esta semana, el montaje visitaba el Teatro Olympia de Valencia y no voy a mentir ni ocultar que aunque llevaba meses esperando impaciente poder disfrutar de ella, también sentía un poquito de miedo. Una obra en verso y con momentos musicales era algo que de primeras me daba algo de impresión, pero por otro lado, el saber que tras ella se encontraba la dirección y la dramaturgia de José Troncoso, la coproducción de Pentación Espectáculos y el Festival de Mérida, y un elenco conformado por seis mujeres que impresionan con su talento, eran motivos que compensaban con creces todo. Y qué bonito es ver, sentir y ahora también recordar, que desde el primer instante en el que sus protagonistas salieron a escena, ese pequeño miedo en mí, desapareció.

‘Las asambleístas (las que tropiezan)’ es como he dicho al inicio, una obra maravillosa. No hay palabra más acorde para describirla. Su director sabe perfectamente como equilibrar el humor, con el pellizco en el corazón y a la vez el enfado interno ante la realidad que prevalece tantos años después, pero lo estructura de tal manera que todo fluye y que una misma escena eres capaz de, primero enfadarte, luego reírte y acabar con los ojos llenos de brillo por las lágrimas que están pidiendo permiso para salir. Sí, el elenco formado por Silvia Abril, Rocío Marín, Gabriela Flores, Maribel Salas, Pepa Zaragoza y Maite Sandoval se equilibran a la perfección, representan una coreografía llena de ritmo, talento, humor y sentimiento que envuelven a sus diferentes personajes y nos abrazan y remueven internamente de manera continuada durante noventa minutos sin dejar que la obra decaiga en ningún momento y hacen que te olvides por completo de todo lo que te rodea, porque durante hora y media solo estáis ellas seis y tú, instantes que solo se rompen cuando los aplausos continuados de un público agradecido te devuelven a la realidad del teatro.

Y quizás por todo eso, poco más puedo decir hoy. Solo que para mi, una vez más, eso es el teatro, remover conciencias, transformarnos a través del arte y hacernos irnos a casa pensando en lo que acabamos de vivir, ya sea en tono de humor, de musical o de una manera más intensa.

Hoy, es el último día para disfrutar de ‘Las asambleístas (las que tropiezan)’ en el Teatro Olympia antes de continuar con su gira por el resto de teatros del territorio nacional, así que si tenéis oportunidad, ya sea en tierras valencianas o por otros escenarios, os recomendaría que no dudéis en acudir porque si de algo estoy segura, es que la vais a disfrutar.

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