EL AGUA DE VALENCIA

Este fin de semana llegaba por fin a La Rambleta de Valencia una de los montajes más esperados de la temporada, ‘El agua de Valencia‘, la obra, coproducción entre el propio centro cultural y Yapadú Producciones arrancó el sábado con un lleno absoluto tras sufrir un retraso de varias semanas por la catástrofe que sufrió la ciudad y en la cual, la productora perdió prácticamente todo su material técnico y de escenografía.

Mi admiración por las personas que se dedican a la cultura no tiene fin y creo que nunca llegará a tocar techo. El arte es sanador, es necesario y es transformador, y aunque puede que me repita, el teatro para mi, a nivel personal, es la demostración más absoluta de esto y para ello, hoy puedo tomar de ejemplo ‘El agua de Valencia’ porque el equipo y cada uno de sus intérpretes que han sido capaz de levantar este espectáculo merecen toda mi admiración, respeto y aplauso.

No voy a negaros que iba con bastante miedo el día del estreno porque anímicamente no me encontraba en mi mejor momento y por desgracia, eso podía influir negativamente en mi visión del montaje y aunque sé que no es justo, tampoco os lo voy a ocultar. Pero qué bonito es cuando sucede todo lo contrario y cuando el teatro vuelve a demostrarme la capacidad curativa que tiene en mi y quiero pensar, que también en un porcentaje muy amplio de los espectadores. Porque ‘El agua de Valencia’ es una apuesta arriesgada, valiente y divertida, muy divertida, interpretada por siete actores y actrices que se dejan y se han dejado la piel y el alma sobre el escenario para contarnos en tono de comedia las andanzas de Lope de Vega durante su destierro en la ciudad de Valencia del Siglo de Oro.

El montaje protagonizado por Rebeca Valls, Jose Juan Sevilla, Aina Gimeno, Raúl Lledó, Marta Estal, Paloma Vidal y Sergio Villanueva, con autoría de Daniel Tormo, Anna Marí y Javier Sahuquillo y bajo la dirección de éstos dos últimos profesionales cuenta además con una puesta en escena diferente y con una presentación mágica que comienza mucho antes de ocupar tu asiento y que la hace tan especial y diferente a lo actual. Una apuesta valiente y muy acertada, porque cuando apuestas por algo con el corazón es muy raro que a pesar de todos los obstáculos que puedes encontrarte por el camino, no termine de funcionar.

La mezcla de los textos de Lope de Vega traídos a la actualidad con una excelente nota de humor, los ritmos de la función que no descienden y mantienen al espectador disfrutando en todo momento y la rotura absoluta de la cuarta pared, junto con un elenco que lo da absolutamente todo desde el primer momento, son para mi las claves de este montaje que ojalá y como dije el día de su estreno, todo el mundo tenga la suerte de poder disfrutar. Ojalá muchas personas tengan la oportunidad de aislarse del mundo durante dos horas y vivir algo tan divertido como me sucedió a mi. Ojalá ‘El agua de Valencia’ tenga toda la vida que se merece y su camino no acabe el día 1 de diciembre y sobre todo, ojalá poder seguir disfrutando de estos intérpretes tan talentosos a los que por desgracia (y pido disculpas desde aquí) todavía no había podido disfrutar en directo, pero que desde días antes del estreno, ya se ganaron un lugar en mi corazón y que terminó de confirmarse cuando les vi en directo.

‘El agua de Valencia’ estará en La Rambleta hasta el 1 de diciembre, así que si todavía tenéis opción de poder ir, por favor acercaros porque seguro que la disfrutáis.

Gracias equipo por vuestra valentía y corazón.

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