La Fiesta de los Jueces

la-fiesta-de-los-jueces

La fiesta de los jueces es una versión libre por parte del director teatral Ernesto Caballero (pronto publicaremos la entrevista que nos concedió) de la obra de Heinrich Kleist, “El cántaro roto”.

El argumento es sencillo, el juez Adán tiene que descubrir al responsable de destrozar el cántaro de una de las vecinas, Marta. El principal sospechoso será Ruperto, el prometido de Eva, la hija de Marta. Pero lo realmente divertido de la obra es que el auténtico responsable no será otro que el propio magistrado, quien se valdrá de las más grotescas artimañas para demostrar su inocencia.

En esta adaptación, hay una doble realidad, los actores darán vida a un grupo de magistrados que serán los encargados de adaptar la obra. Los magistrados se convertirán en actores pero sin ser capaces de dejar a un lado su verdadera profesión, saliendo a la luz sus ideales políticos y las discrepancias que mantienen entre ellos.

La principal función de esta obra es reflejar con ironía y buen humor el panorama jurídico actual, y la verdad es que lo consigue. Reconozco que al principio de la obra no supe situarme muy bien, anduve perdida los primeros minutos y no logré entender el primer número musical, pero una vez que me situé, me divertí muchísimo, porque es como ya he dicho, es una obra que está adaptada con mucha inteligencia y con buen humor.

Además de contar con números musicales y de hacer referencia a casos actuales, la obra cuenta con un elenco de lujo, encabezado por Santiago Ramos, y al que le acompañan estupendo actores como son: Karina Garantivá, Juan Carlos Talavera, Silvia Espigado, Jorge Martín, Jorge Mayor, Paco Torres y Rosa Savoini.

“La fiesta de los jueces” es una obra divertida, donde Santiago Ramos está sublime, una obra que refleja el panorama jurídico actual sin ningún pudor. Una obra que incluye algunas de las “perlas” de los jueces de los últimos años, y una obra que recomiendo a todo aquel que quiera pasar un buen rato.

Muchas Gracias y espero que la disfrutéis!

Una respuesta

Añade tu comentario