Especial Esteban Crespo: “La nominación al Óscar cambiaría algo”

dbe13429aaa6e6da2de255f11832d201

En la segunda parte de nuestro Especial Esteban Crespo, os traigo como os prometí, la entrevista que me concedió hace unos días con motivo de su preselección para los Premios Óscar de este año gracias a su cortometraje, Aquel no era yo.

Hay entrevistas con las que disfruto y con las que aprendo muchísimo, y por supuesto, esta es una de ellas. Esteban me regaló media hora de aprendizaje. Media hora en donde me aislé del mundo y sólo quería preguntar y saber más. Esteban me regaló una persona cercana, accesible y sin límite de tiempo. Esteban me ha regalado una de las entrevistas más especiales.Espero que podáis disfrutar tanto como yo de esta entrevista.

¿Puedes contarnos un poco el argumento de ‘Aquel no era yo’?

El corto trata la temática del niño soldado y una pareja de cooperantes que se encuentran con un grupo de niños soldados y como cambia sus vidas, sobre todo de la parte femenina de la pareja

He leído que es un pequeño homenaje a los cooperantes. ¿Cómo surgió la idea de este corto? 

Realmente nace de una entrevista que yo leo a un ex-niño soldado, una persona que había escrito un libro y en donde él contaba las cosas que había hecho, y las contaba con verdadera frialdad, se te ponían los pelos de punta porque no escondía nada, ningún detalle. Era una entrevista en la que él quedaba muy mal porque verdaderamente las conclusiones que sacabas era que era un verdadero asesino. Además entre líneas también veías que era una persona  que no iba a superar las cosas que había hecho de niño y las cosas que le habían obligado a hacer. Me pareció que ahí había una historia, que se habían hecho películas, no demasiadas sobre niños soldados pero no se había hablado tanto de las secuelas que te dejaba y me interesó. Además yo he trabajado en cooperación varias veces y también estaba la parte de poder hacer un pequeño homenaje a los cooperantes, a esa gente que se juega la vida muchas veces por mejorar la de los demás.

¿Cuál es la escena que más te costó rodar del cortometraje?

Es un corto que nació con estrella, es un corto en el que todo fue fácil, que todo salió bien. Siempre hay algo que se atraganta, siempre hay un problema… en este caso todo fue fácil. Realmente la escena más complicada sin lugar a dudas fue la de cuando entran los niños a sitio donde están prisioneros los cooperantes. Esa fue la más complicada porque había mucho elemento, habían como doce niños, el general, el conductor, los cooperantes… Fue complicado pero todo salió bien.

Has recibido numerosos premios a lo largo de este año, entre ellos el Goya a Mejor Corto de Ficción ¿Cómo recibiste especialmente el Goya?

El Goya yo lo disfruté mucho, porque no es sólo el ganarlo, si no la nominación. La nominación es una cosa que está muy bien, que lo disfrutas muchísimo todo el tiempo que estás nominado. Es un periodo de tiempo que la verdad que lo disfruté mucho. Además tuve compañeros de nominación muy buenos, los otros tres cortos eran extraoridnarios. Y la verdad que nos divertimos mucho, nos lo pasamos muy bien e hicimos mucha amistad aunque ya nos conocíamos. Fue un periodo muy bonito.

Luego ya cuando lo recibes, es un subidón pero hay un poco de presión postparto después, porque realmente ya tienes el Goya pero eso realmente no te cambia nada, sin embargo el periodo de la nominación fue muy bonito.

Ahora estás pre-seleccionado para los Óscar ¿Cómo está siendo esta etapa?

Es súper chulo. Ya hemos pasado dos fases, estamos ahora mismo en lo que considera la Academia americana los diez mejores cortos del año, y eso es ya una pasada. Es muy fuerte. Pero bueno ya que estás aquí estás esperando el día 16 con muchísima ilusión. Es un cambio muy grande, estar nominado, ir a la ceremonia… No sólo a la ceremonia, si no a la fiesta de nominados que hay tres semanas antes, todo lo que conlleva eso, como la atención mediática que eso te proporciona es muy muy importante.

Estamos esperando con expectativas, pero hay que preparar muchas cosas por si estás nominado, que es un poco el problema, prever una posible nominación, y ahí estamos, viendo cuando sería, cuando viajaríamos y miles de cosas.

¿Sientes mucha presión?

La palabra no es presión, pero sí que soy consciente que la nominación si que cambiaría algo, sobre todo en España, que necesitamos que alguien de fuera nos diga que hay alguien dentro que es bueno y que tenemos que apoyarlos y que tiene que hacer largos, porque tiene la calidad suficiente.

Echando un poco la vista atrás, has dirigido varios cortometrajes más. Si te digo los nombres, ¿podrías describirme lo que han significado para ti?

– Amar: es el corto al que le tengo más cariño, no es mi mejor corto, pero es un corto que por contenido nunca conseguí ningún tipo de ayuda. Aporté el dinero suficiente para poder hacerlo y antes de ganarlo me lo gaste. Es un corto que me gusta mucho

– Lala: es el corto que más difícil fue de hacer, fueron todos problemas, fue un infierno de rodaje pero a mi me encanta la historia. Es un corto que con el tiempo la gente está empezando a valorarlo mucho. Mucha gente me habla de ‘Lala’ como el corto que más le gusta a ellos, es curioso porque cuando yo lo hice no fue así. Además fue mi primera nominación a los Goya y le tengo cariño.

¿Cuando escribes un guión siempre acaba habiendo rasgos personales o historias vividas o eres capaz de separarlos?

Cuando pones demasiados rasgos autobiográficos no puedes poner distancia. Yo creo que es fundamental, yo creo que tienes que hablar de cosas que te tocan pero tienes que tener la suficiente distancia. Otra cosa es lo que piensen los demás, hay gente que cree que muchas cosas son autobiográficas y no lo son.  Por ejemplo ‘Lala’ habla de la pérdida de un ser querido, de la memoria, del fondo.., pero tu tienes que tener la distancia. Por eso es mejor trabajar que son cercanas pero que puedas mantener distancia, cosas que te hayan contado, que hayas vivido pero quizás en tercera o segunda persona. Luego por supuesto hay guiños, a mi me gusta mucho meter guiños, cosas personales, no es tanto el meollo de lo que estás contando.

Además, fuiste asesor de contenidos de programas infantiles para TVE ¿Cómo recuerdas esa etapa?

Fue maravillosa, yo trabajaba para ‘Los Lunnis’ en la época de máximo esplendor y aparte de que era un programa que a mi me gustaba, era un trabajo fijo que todos los meses me daban dinero y era un trabajo que encima me permitía hacer otras cosas, que yo me podía organizar. Yo lo recuerdo de una forma maravillosa, quizás si no fuera por ese trabajo yo no estaría donde estoy.

También eres co-director de la revista digital todo-historias.com ¿Qué puedes contarnos sobre este proyecto?

Todo-historias nació hace más de diez años. Ahora ya puede parecer antigua, obsoleta…  pero era muy interesante la idea, porque tu ahora puedes comentar en todos los periódicos, pero eso antes no existía. Entonces nosotros creamos una página donde la gente podía colgar sus relatos y la gente que los leía podían poner sus críticas, era un intercambio para la gente que le gustaba escribir.  Es un tipo de página que tiene vida propia, no depende de ti, es la gente que publica, que escribe y ni siquiera necesita un mantenimiento. Nosotros la tenemos ahí pero tampoco le dedicamos un tiempo a ella.

Es una página que monté con dos amigos de la niñez, con Carlos Carmona y con Ignacio Esteban  Naranjo. Es una idea muy bonita que tuvimos hace tiempo, en la época de la niñez y que después la creamos y seguimos manteniéndola.

Estás preparando además un largometraje para el 2014…

Bueno.. para el 2014… ojalá. Hoy en día levantar un largometraje depende de muchas patas, y depende de mucha gente sobre todo televisiones, cosas ajenas a ti. Ojalá fuera en 2014, pero a día de hoy no puedo asegurar que sea en 2014.

¿Puedes adelantarnos un poco el proyecto?

Realmente hay tres proyectos. Uno de ellos, el que estaba más cerca parece que se ha desinflado un poco, es ‘Nadie tiene la culpa’, es una película basada en el último corto que hice, es una comedia de crisis de los cuarenta, yo creo que es muy graciosa y que a mi me gusta mucho, pero bueno lo malo de hacer un largo es que a quien le tiene que gustar no es a ti, si no a las televisiones que son los que al final ponen el dinero, entonces bueno, esa es la que parecía que estaba más cerca.

Luego está la película ‘La dama del agua’ un thriller de aventuras, y después, otro thriller muy potente, ya es una película más cara, en donde se mezclan intereses petrolíferos con luchas en el exilio.

¿Hay algún género en donde te encuentres más cómodo?

Realmente me gustan todos. Mi objetivo profesional es tener oficio y así puedes adaptar a tu personalidad cualquier tipo de género. Lo que si tengo que tener es la libertad de poder trabajar en cualquiera de esos géneros y llevarlo al territorio donde yo me siento a gusto y donde yo puedo aportar algo.

¿Le tienes miedo a algo como director dentro de esta profesión?

Miedo no. A mi los retos me encantan. Si tu ves mi filmografía cada corto es un reto distinto, en cada corto he hecho algo que no había hecho en el anterior. Luego hay retos potentes como puede ser ‘Amar’, que es un súper reto, una vez hecho ya parece que no, porque queda sencillo, pero si ves el guión o si piensas con frialdad lo que estás viendo… dices ostia, el ridículo estaba muy cerca!.

‘Aquel no era yo’ también es un reto a otro nivel, a nivel de producción , de llegar a ese final…

A mi lo que me mantiene vivo es hacer cosas distintas, cosas que me mantengan el cerebro a cien. A mi me gusta mucho rodar, me mantienen vivo, a mi me encanta pasar las cosas difíciles.

¿Hay algún departamento que crees que se descuide más que otro?

Lamentablemente en el cine español hay dos de manera distinta. Uno que es el verdadero error del cine español, que es la promoción, el marketing de una película es la asignatura pendiente del cine español, es absolutamente un drama. También es una cuestión económica, llegamos al final, hemos hecho la película pero ya no nos queda dinero para promocionarla… es el dramón del cine español.

A nivel de producción, los guionistas están súper poco valorados, se les paga poquísimo, se les trata mal… y es fundamental, es la parte digamos más barata de una producción pero de la que depende todo y se paga mal y se valora poco.

¿Sigues el cine español últimamente? porque está teniendo bastante éxito a pesar de la subida del IVA y de las últimas críticas por parte del gobierno, pero se está demostrando la calidad de las cintas ¿no?

Estamos viviendo un momento en ese sentido muy interesante. También es un tipo de cine que tiene buenas críticas pero no tiene espectadores. y por otro lado, es un tipo de cine que no está creando industria. Es decir, las personas que hacemos ese cine o que ayudamos en ese cine, no están cobrando, es decir, es un tipo de cine que están haciendo como cortos, pero claro, llega un momento que la gente tiene que vivir. Es un  momento muy interesante pero es algo que no puede tener continuidad en el tiempo porque hay que vivir. ¿Que es muy interesante y que yo creo que van a salir más? Sí, es muy interesante, pero hay que buscar fórmulas para que esa gente pueda vivir también.

Podrías recomendarnos…

– Un libro: Marc Levy ‘Compañía’.
– Un disco: A mi me relaja mucho un disco japonés que se llama ‘Tambores japoneses’.
– Una película: Zoolander.
– Una obra de teatro: 30/40 Livingstone con Sergi López.

Muchas Gracias a Esteban Crepo por prestarme un ratito de tu tiempo y sobre todo, gracias por regalarme esta conversación llena de tanto aprendizaje.

Añade tu comentario